Dosificadores para disolventes de 120, 180 y 240 ml. con protección ESD.
Los dispensadores no requieren de tapones, solamente tocar el cabezal con un pincel, bastoncillo o trapo y el disolvente o líquido fluye a la superficie con la cantidad requerida. La válvula de acero inoxidable sella la botella evitando derrames, goteos y vapores nocivos al técnico. El fluido que sube al plato no vuelve al interior, manteniendo así el producto interno limpio y sin contaminaciones.
Existen distintas medidas de envases construidos en plástico disipativos con una resistividad de 107 a 109.
El dosificador Z-64 tiene una aguja muy fina y es capaz de realizar una gota muy fina.
El Z-65 dispone de una aguja muy larga. Ideal para llegar a lugares difíciles.